LA GRAN OPORTUNIDAD – OBJETIVOS

¿Qué? ¿Impresionad@? ¿Asustad@? ¿Sorprendid@? ¿Abrumad@?
Todo eso sería razonable después de lo que hemos hecho hasta ahora. He hecho mi propio inventario y, ¡adivina! Solo tengo dos 5, ¡y son en Fe y Sentido del humor!
Pues ahora es cuando, de verdad, nos ponemos manos a la obra.
Hasta aquí ha sido más bien reflexivo. Hemos ido viendo qué y cómo y cuánto nos gustaría ser. Cómo querríamos que fuese nuestra vida. Cómo querríamos que nos viesen los demás. Cómo querríamos vernos nosotros mismos.
También hemos visto lo que realmente somos, y, seguramente, no nos gusta demasiado. Si, suele ocurrir. Pero deja que te diga que no suele ser tan malo como parece. Solemos pensar muy bien de nosotros mismos… hasta que hacemos auto examen. Entonces  solemos irnos un poco al extremo de vernos peor de lo que somos, de ser excesivamente críticos con nosotros mismos.

En cualquier caso, está claro que podemos mejorar, y nos ha parecido que este era un buen momento, ¿verdad? Pues vamos a lograrlo a través de los objetivos. Dentro de unos instantes tendrás una guía muy útil para marcarte objetivos. La escuché hace ya unos años de Zig Ziglar y me encanta.

Pero antes… Toma tu hoja de sueños de inmediato, repasa lo que escribiste y hazle a todos los sueños la misma pregunta: ¿Por qué? Si, ya se lo que estás pensando. Si estás leyendo esto y te gusta el fútbol seguramente estás sonriendo. Pero no van por ahí los tiros. Debes preguntarle a cada objetivo ¿Por qué? Si no tienes una respuesta a ello en una sola frase, por ahora seguirá siendo un sueño, pero no lo vamos a convertir en objetivo.

Tenemos que buscar los sueños que de verdad nos motivan, sueños que tiren de nosotros, que nos hagan actuar de inmediato, poderosos. Para ello deberemos revisar nuestra lista y marcar aquellos que de verdad nos motiven. Con aquellos que tengan una respuesta contundente en una sola frase es con los que vamos a comenzar nuestra lista de objetivos.

Recuerda que necesitas objetivos a corto, medio y largo plazo. Así que en la lista habrá todo tipo de cosas. Desde cosas simples para cumplir esta semana e ir a por otra, hasta cosas complicadas o laboriosas para alcanzar dentro de uno, dos, cinco o diez años. Tiene que haber de todo.

Después de seleccionar de entre los sueños, vamos a volver a nuestro inventario. Recuerdas que marcaste aquellos apartados en los que tenías una puntuación de 3 o menos. Pues ahí tienes los siguientes objetivos. Objetivos que te ayuden a mejorar en cada una de esas áreas y apartados.

Y ¿cómo se marca uno un objetivo?

Pues como decía un poco más arriba, el sistema que más me ha gustado hasta ahora es el de Zig Ziglar. Es un veterano experto en formación, rendimiento y motivación. Pero todos los sistemas que funcionen son buenos. Usa el que más te guste, siempre que uses uno y te funcione.

Este es el que te propongo, se compone de 7 pasos:

  1. Identifica el objetivo. Recuerda que tiene que ser por escrito y concreto. Enuncia tu objetivo de manera clara. Hay incluso quien (Bryan Tracy) aconseja escribirlo en pasado, como si ya se hubiera cumplido. El 30 de Octubre llevo 40 días levantándome a las 5 de la mañana. Hay a quien le ayuda enunciarlo así. Le hace verlo como algo más real.
  2. Marca una fecha tope. Para que un objetivo sea creíble tiene que tener fecha. No es suficiente con decir me gustaría, o voy a ganar más dinero. Debe ser algo como para el 31 de Diciembre estaré ganando 1000€ más al mes de los 3000€ que gano ahora.
  3. Identifica los obstáculos. Me hace gracia cuando leo a alguien que está augurando la debacle financiera final y dice, “ya sabes que soy un optimista” (es una frase de John Mauldin). Lo dice porque dentro de sus malos (y muy bien documentados) augurios, el cree que se pasa de optimista en cuán malo y cómo de pronto o largo va a ser el calvario. La cuestión es que no es ser pesimista el saber reconocer los obstáculos que va a haber que superar. Lo pesimista sería creer que no vamos a ser capaces de alcanzar el objetivo debido a los obstáculos. Pero hay que identificar los obstáculos para poder prepararse para superarlos.
  4. Identifica a la gente, grupos y organizaciones que te podrán ayudar. Si, vas a necesitar ayuda. Y, si, la vas a conseguir. Hay gente dispuesta a ayudarte si se lo pides. A la mayoría ni hará falta que les pidas ayuda, solo con que compartas con ellos tu objetivo se pondrán a pensar en ello y a ayudarte automáticamente. Pero si se lo pides, mejor. ¿Acaso a ti no te gusta que te pidan ayuda?
  5. Haz una lista de los beneficios de alcanzar ese objetivo. ¿Qué gano yo con esto? Cuantos más futuros beneficios seas capaz de anotar, más fuerza vas a obtener para alcanzar tu meta.
  6. Haz una lista de las habilidades que necesitas desarrollar para alcanzar el objetivo. Puede parecer de Perogrullo, pero si quieres dar la vuelta al mundo en moto (yo quiero hacerlo) y no sabes ir en moto, tendrás que comenzar por sacarte el carné, ¿no crees? Algunos objetivos, obligan a marcarse sub-objetivos para poder ir a por el objetivo principal. Mejor todavía. Esas habilidades que desarrollaremos para poder alcanzar el objetivo nos servirán para otras cosas.
  7. Desarrolla un plan de acción. Recuerda que los detalles son importantes. Para cada objetivo tendrá que haber un plan de acción específico. Por sencillo que sea el objetivo, necesitas un plan. no estamos hablando de un plan global. Estamos hablando de un plan detallado para cada objetivo concreto. Si el objetivo es sacarse el carné de moto. El plan incluirá contactar con el autoescuela, decidir la forma del cursillo, prever el dinero para la matrícula, apartar unas horas a la semana para las clases, cambiar la forma de ir al trabajo para poder estudiar mientras se va en autobús, pedir a una amigo una moto prestada para practicar un poco y ahorrar alguna clase práctica… ¡Tiene que haber un plan!

Cuando termines con esto (probablemente después de un día de trabajo completo o dos) quedan solamente unas comprobaciones finales y priorizarlos.

Primero vamos a hacerle a todos los objetivos que nos hemos marcado las siguientes preguntas:

  1. ¿Es realmente un objetivo mío? Atención, que no sea un objetivo que te marca tu jefe, tu cónyuge, tu grupo… Debe ser tuyo y debes sentirlo así.
  2. ¿Es moralmente correcto y justo para todos los implicados?
  3. ¿Es coherente con mis otros objetivos?
  4. ¿Puedo comprometerme emocionalmente a alcanzar este objetivo?
  5. ¿Me veo alcanzando este objetivo?

Debes poder contestar SI a todas esas preguntas para todos los objetivos. Si alguna falla, elimina o modifica el objetivo.

Lo segundo que vamos a hacer es seleccionar de la lista de objetivos, aquellos con los que vamos a comenzar. Para ello nos fijaremos en dos cosas, la necesidad (según la puntuación en el apartado al que va dirigido el objetivo), y el reparto de objetivos para que haya a corto (1 mes o menos), medio (1-12 meses) y largo plazo (más de un año). Con eso podemos ponernos en marcha y comenzar a trabajar, ACTUAR, para alcanzarlos.

La semana que viene compartiré contigo razones sicológicas, biológicas y de salud física y mental (si, lo que has leído) para marcarse objetivos. Acabo de leer un libro que te recomendaré y resumiré. Pero mientras tanto te sugiero que sigas ejerciendo la fe y aunque no lo acabes de ver claro, hagas lo que te he sugerido durante esta semana. Verás como no te arrepientes.

Por ahora te dejo, tengo que trabajar en los míos y tienes que trabajar en los tuyos. Como decía Jim Rohn, cuídate de ti por mí, que yo me cuidaré de mí por ti.