¿QUÉ HARÍAS TÚ?

¿QUÉ HARÍAS TÚ?

La noticia me ha encantado. No solamente es inusual, es inspiradora.

Resulta que un camionero gana 10 millones de euros en la lotería, y lo que decide hacer con su nueva fortuna es comprar la empresa en la que trabaja… ¡que está al borde de la quiebra!

“De simple conductor ha pasado a flamante empresario y accionista del 100% de la compañía” dice la noticia. Y no solamente eso. Salva a sus compañeros de quedar sin empleo, y a su jefe, al que mantiene en su puesto dirigiendo la empresa. Eso si, contrata a un abogado y a un notario para que no se repitan errores que puedan volver a llevarla al abismo. (Puedes leer la noticia completa en http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/07/economia/1297077738.html ).

¿Cuántas veces has soñado con que te tocaba la lotería? ¿Te habrías planteado algo así?

El artículo nos da algunas claves.  “Hice lo que había que hacer. Yo era el único comprador potencial. Además me gusta conducir, el transporte ha sido toda mi vida y no es tan fácil dejarlo de un día para otro”. Parece que al camionero le gustaba su trabajo. Parece que su sueño no era dejarlo, sino disfrutarlo más. Y parece también que le gusta la compañía de sus compañeros. Parece tener las cosas muy claras. Levaba 30 años conduciendo, así que nadie le hubiera culpado por querer dejarlo. Pero lo que ha hecho ha sido meterse más. Seguro que, sea el que sea el resultado final, lo disfrutará. No solo se está enamorado de alguien, también se puede estar enamorado de algo. ¡Si, también de un trabajo! Y si no que se lo digan a Jeffrey Gitomer. Lee su cafeína de esta semana y lo verás.

Hace unos días, en un pequeño parking, tuvimos una conversación muy interesante con su propietario. Al ir a recoger el coche le preguntamos por el aseo. Después de una broma, que supimos disfrutar, indicó donde estaba. Y luego comenzó una conversación que fue de la iluminación LED, a los tapones de botella de gaseosa, pasando por la náutica.

A nuestro “aparcacoches” le gustó que le preguntásemos cómo se mete alguien a propietario de un pequeño parking. Eso desencadenó su historia (como dice él, cada uno tenemos nuestra historia). La suya pasa por el parking, en el que hay un cartelito de un barco en el que un “capitán de yate” se ofrece para todo tipo de travesías. Y eso es lo que a él le apasiona, es lo que le gusta hacer. Y lo ve cada vez más cerca debido a su edad. (También le apasiona hacer radio, y tiene voz para ello, pero ahí no está metido… ¿todavía?).

Y no pude evitar animarle a hacer lo que le apasiona. Navega, maniobra con lo que te gusta. Cada uno tiene que maniobrar lo que le apasione. Camiones, barcos, bicicletas, quads, LEDs, personas, enfermos, mayores… siempre con pasión.

Mientras tanto nos regaló la que para mi fue la frase más reveladora de la conversación. Cuando nos despedíamos, después de una conversación corta, pero de verdad, de persona a persona, nos dijo algo así como “si viniera más gente como vosotros por aquí no lo dejaría nunca”. Me pareció triste que seamos tan poco inteligentes y humanos como para desaprovechar continuamente oportunidades de conocer, conocer de verdad a gente interesante por no dedicar unos minutos (no creo que fuesen más de 5) a compartir y escuchar.

Dos conductores que me han inspirado esta semana. Dos seres humanos que nos pueden inspirar a todos a vivir con pasión, vender con pasión, y compartir.

¿Qué harías tú?

Mientras lo piensas lee la cafeína de ventas y visita las otras secciones con aportaciones de Robin Sharma y otros que te resultarán útiles esta semana.