LECCIONES DE 2010

2010 ha sido uno de los años más duros (2011 todavía lo será más). Para muchos ha sido un año de desafíos, derrotas, con suerte alguna victoria, y muchas lecciones.

No iba a ser yo la excepción…

He aprendido muchas lecciones, algunas personales, otras profesionales.

Elijo la que más huella me ha dejado.

El día 20 de Octubre me robaron “todo”. Bueno, todo o nada, según se mire.

El 95% de lo que usaba a diario para trabajar, y efectos personales como para poder vivir durante semanas (pasando por la tintorería, claro) estaba en la cartera y la maleta que se llevó alguien de ese maletero. Ordenador, cámara de fotos, PDA, iPod, libros, fotos, Pendrives, etc, etc, etc.

Busqué, dejé recados, fui a objetos perdidos, intenté todo lo que se me ocurrió, pero no apareció nada.

El peor momento, el único momento en el que grité dentro del coche, fue cuando recorriendo las calles cercanas a ver si veía algo tirado me di cuenta de que también estaba mi diario. Los últimos dos años de notas y reflexiones se acababan de evaporar.

Inmediatamente decidí que tenía que sacar algo positivo de la situación. Tenía que aprender lecciones de todo ello.

La primera fue tengo que hacer más caso a mi intuición. Son muchas las veces que lo último que hago es lo primero que pensé en hacer, y resulta ser la mejor idea. Cuando aparqué pensé que no era buena idea dejar ahí todo eso, pero la zona y la comprobación después de una hora de que todo seguía ahí me tranquilizó. Error.

La segunda fue algo después.

Esa cartera pesaba más que mi maleta. Allí llevaba de todo. Todo me parecía necesario. Todo lo era. El trípode de bolsillo para la cámara de bolsillo; los cables y cargadores; el ordenador portátil; la PDA; 64Gb en pendrives; montones de tarjetas; baterías de recambio para todo… la lista era interminable. ¡Cuando rellené la denuncia hasta yo me sorprendí de todo lo que había ahí!

Pensé que quizá no era necesario todo. Que era una oportunidad de aligerar y dar descanso a mis hombros.

Acertaba. Mi principal lección de 2010 ha sido que se puede viajar mucho más ligero de equipaje. No he repuesto casi nada de todo aquello. Solo el iPod (que casi nunca llevo conmigo ahora). Y logro todo lo que lograba (o más).

Y eso me ha llevado a pensar que otras cargas o lastres “necesarios e imprescindibles” puedo estar cargando en mi trabajo y en mi vida.

Reconozco que estoy todavía en ello. En realidad a primeros de 2010 ya tuve un aviso en esta línea cuando alguien que se había convertido en un lastre y de quien no había sabido prescindir me liberó de su presencia. Aunque también pienso que hay que ir con tacto a la hora de aligerar peso humano.

Pero hay muchas otras cosas que se pueden dejar caer. Costumbres, temores, dependencias, obsesiones…

Como digo estoy en ello. Está siendo apasionante, ¡cómo no! Y, por si acaso te servía de idea, lo he querido compartir contigo.

Mientras piensas en ello, aprovecha y ve a http://www.vive-con-pasion.com/aportaciones/ y disfruta de una dulce historia en el blog de Robin Sharma.

Y si quieres coger un buen impulso para este 2011 ve a http://www.vive-con-pasion.com/otros-boletines/ y disfruta de la Cafeína de Ventas de arranque del año.

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