2 AÑOS

A veces las ideas “coinciden” en el tiempo y parecen ponerse de acuerdo para grabarse en nuestra mente.

La semana pasada compartía lo inspiradora que me había resultado la entrevista a Guillermo Fesser y su manera de ver el éxito o la fama. Pudimos leer y escuchar lo que él creía que debía mover a las personas. Nos decía que se triunfa al hacer las cosas bien por querer hacerlas bien, no por querer triunfar por triunfar o ser famoso.

Y justo después aparece “el Jefe” y cuenta lo mismo. Viene y nos dice que en un momento determinado decidió que “no quería ser millonario ni famoso, quería ser grande”.

Cada día nos encontramos a personas que son grandes. Algunas hasta llegan a ser famosas. E incluso hay millonarios. Pero de lo que se trata es de ser grande.

Y todos podemos serlo. Ser grande, líder, modelo, excelente, está al alcance de todos nosotros.

Algunos lo son antes de darse cuenta de ello. No son conscientes de lo sobresalientes que son. Están tan ocupados haciendo las cosas bien que no tienen tiempo para perder en mirarse al espejo y autoadularse. ¡Bien!

Otros son líderes, son grandes, en algo simple, casi íntimo o anónimo, como puede ser cuidar a sus hijos, o barrer las calles.

La cuestión es que eso, ser grande, ser un modelo para otros, no se consigue por accidente. En algún momento se toma una decisión, en realidad muchas seguidas, que dan como resultado esa grandeza. Y lo interesante es que en muchas ocasiones esa decisión, o decisiones, se toman en momentos de “oscuridad”, de prueba, de dificultad. Y es que cuando se está siendo puesto a prueba es el mejor momento de demostrar de lo que se es capaz.

Y eso es lo que le pasó al “Jefe”. Lanzó su primer gran éxito, Born to Run, y se encontró a la vez con el éxito, el reconocimiento de mucha gente, y con un enfrentamiento personal y legal con el que era su manager que le impedía poder grabar discos si no era con él. Ah, por si acaso, hablamos de Bruce Springsteen, THE BOSS.

Y ahí fue puesta a prueba la fuerza y resistencia, la autoconfianza y la determinación de todo el grupo. Durante dos años estuvieron cantando en garitos de todo tipo. Debían mantenerse vivos como fuese. No podían grabar, pero podían cantar. Y eso se convirtió en una oportunidad muy bien aprovechada. Les permitió comprobar el resultado de su trabajo, les hizo mejores y más fuertes, sirvió incluso de inspiración para canciones y no hay duda de que fue un gran entrenamiento del que salimos beneficiados los que alguna vez hemos asistido a un concierto de Bruce Springsteen. Son conciertos en los que durante más de cuatro horas se vuelca totalmente y conecta con todos los asistentes.

Y me hace pensar en nosotros, los vendedores. Gente que está pasando por un momento difícil.

Si, ya se que todo el mundo está pasando por un momento difícil. Pero la mayoría de los profesionales no ven cuestionados los resultados de su trabajo de manera inmediata y continua. Si fabricas coches y se compran pocos, no te plantean ni planteas varias veces al día si sigues siendo bueno en ello. Sabes que el salpicadero que montas en el coche es bueno y está bien colocado aunque no se venda bien.

Si eres vendedor, cada poco rato te pones tu mismo en entredicho cuando al terminar una visita que no ha tenido resultado te preguntas si es que sigues sabiendo vender o no. Pocos son capaces de abstraerse del resultado. Y ahora los resultados escasean cada vez más. Y por eso las dudas abundan.

Por eso, porque en momentos “oscuros” es cuando se forjan los tipos grandes, es por lo que me ha recordado nuestro trabajo. Porque en momentos oscuros se forjó una leyenda viva de la música. Y en momentos oscuros estamos forjando leyendas de la venta.

Del trabajo de esos dos años acabaron por producirse unas 60 canciones, de las que solo 10 aparecieron en el siguiente disco. Pero poco a poco fueron sirviendo como base a los éxitos posteriores de los discos siguientes. Ahora acaban de salir 21 más.

Eso convierte esos años oscuros en años muy productivos. No solo por la cantidad sino por la base que representaron para los siguientes 30 años de carrera.

Y como él, nosotros, los vendedores (y los que no lo son, también) estamos preparándonos para los próximos 30 años. Estamos produciendo 2011, pero también 2021 y 2031 y…

Como el BOSS y sus canciones, podemos sobreponernos a la adversidad y podemos transmitir ese mensaje de esperanza a los clientes y posibles clientes, amigos y posibles amigos con los que entramos en contacto a diario. Solo hace falta que nos marquemos un objetivo a nuestra altura: ser grandes. No famosos o millonarios, GRANDES. Nos satisfará y nos llenará y, quizá, nos conseguirá también abundancia financiera. Pero el objetivo correcto dará los resultados correctos.

2 años. 2 años le hicieron falta al Jefe.

Y 2 años hace que escribo. Me propuse hacerlo semanalmente durante un año. Pasado mañana hará dos. Ha sido increíble. No hubiera imaginado jamás poder hacerlo.

No se cómo seguiré haciéndolo. No se si seguirá siendo semanal o más espontáneo. El mismo formato o más resumido. Sigo, porque me apasiona lo que me apasionaba al comenzar: aportar algo. Con pasión, con mucha pasión.

Espero, como hace dos años, tus comentarios, aportaciones, críticas…

Como dice franctastic, salut

Como digo siempre, ¡pasión!