INTERESANTE – INSPIRADOR – EJEMPLOS

Esta semana he tenido “suerte”. Si, porque entre muchas otras cosas he podido disfrutar de varios momentos muy interesantes e inspiradores. Y eso me encanta.
Ya sabemos que la “suerte” te la buscas. Que cuando tienes algo en mente, todo a tú alrededor se confabula para que lo encuentres o veas. Que si quieres conocer a gente interesante acabas por “encontrártela”.
Pues eso me ha pasado varias veces. Esta semana, por lo menos, dos veces.
He conocido a José. José tenía un buen trabajo y un buen puesto directivo. El trabajo que desarrollaba le gustaba y lo hacía de manera muy satisfactoria para sí mismo y para sus empleadores. Pero cuando hace unos meses cambia el enfoque de su empresa ve que ya no es lo que era y piensa cómo aprovechar lo que sabe para continuar dando un servicio y obtener unos ingresos por ello. En cuestión de semanas ya estaba asesorando a Ayuntamientos sobre cómo gestionar mejor diferentes aspectos municipales. Sigue en ello, sacando bidones de petróleo de donde a muchos les parece que no hay ni gota.
También he conocido a Ángel. Aunque empezó hace años con la agricultura ecológica, “siempre se le dieron bien los quesos”. Así que un día decidió dedicarse a ello y se puso a producir quesos. Pero no se conforma con hacer buenos quesos. Ángel inventa quesos. Ha comprobado que ni siquiera la leche de las mismas ovejas (los mismos individuos, no solo la misma variedad) tiene el mismo sabor todo el año. Incluso hace quesos con leche de ovejas que dan solo dos meses al año. Ovejas de las que quedan solo unas pocas en el mundo y que según él “seguramente acabarán por extinguirse”.
También se asegura de cómo han alimentado a esos animales. Va más allá de lo que exigen certificaciones como la de los alimentos ecológicos. Solo le sirve lo mejor. Experimenta e innova continuamente.
Le gusta lo que hace. Conoce con detalle lo que hace él, lo que hacen otros en su entorno, cómo lo hacen… Es una enciclopedia andante de todo lo que se acerque a su terreno. Nutrición, procesos antiguos, modernos, sanos, no tan sanos…
No solo no me habló mal de ningún competidor, que los tiene, sino que mantiene amistad con alguno de ellos.
Pero no es debilidad. Cuando le dije riendo que no se preocupase, que no le preguntaba tantos detalles para hacerle la competencia con los quesos, me contestó sin prepotencia pero con seguridad: “Inténtalo”.
Y lo mejor de todo, su pasión. Mientras te habla (parecía que ni para él hablando ni para nosotros escuchando pasase el tiempo) le brillan los ojos con su ocupación/profesión/pasión.
Y me han interesado e inspirado ambos.

Me gusta la gente que, como José, no se queda parada. La gente que no deja que pase el tiempo estando inactiva aunque su entorno sea difícil como es actualmente el de todos.

Y me inspira la gente que disfruta con lo que hace, aunque le requiera un gran esfuerzo, o precisamente por ello. Me inspira la gente que piensa, prueba, ensaya… La gente que nunca está satisfecha con la manera establecida de hacer las cosas. Los que como Ángel, mientras están vendiendo todos los quesos que pueden producir, están probando cosas nuevas, nuevas fórmulas, nuevos sistemas, nuevos tiempos de maduración…

Y me han hecho pensar en nosotros, los vendedores y en alguno que no es vendedor pero también tiene (o debería tener) una ocupación/profesión/pasión.

Lo primero, ¿es así? ¿Tienes una ocupación/profesión/pasión? ¡Más te vale! Más nos vale a todos que la tengas. Necesitamos la versión tuya que ofreces cuando te vuelcas en algo que te ocupa, que se ha convertido en tu profesión (o sea, en lo que eres un profesional) y cuando lo haces apasionadamente.

¡Mocho ojo! Si la respuesta a la pregunta anterior es, no, el atajo fácil que nos propone nuestra mente es el cambio. A veces debe ser así. Es posible que te resulte imposible apasionarte con lo que haces, que realmente no te guste, que no consigas de ninguna manera mejorar e ir convirtiéndote en un profesional de ello. Es posible. Pero lo más probable es que no sea así.

Esta semana también he hablado con otra persona. Un compañero que está descubriendo que algo de lo que hemos hablado muchas veces es posible. Alguien que no siempre hace lo que más le gustaría hacer en su trabajo. Incluso tiene que hacer a veces cosas que no le apetecen en absoluto y que no le gusta hacer. Pero está descubriendo que puedes aprender a disfrutar hasta de eso. Que hacer algo que no te gusta no quiere decir no disfrutar de ello. Que puedes llegar a disfrutar de lo que no te gusta (a veces incluso puede llegar a gustarte).

Y es que todos los que son buenos en algo y disfrutan muchísimo haciéndolo, tienen que hacer cosas que no les gustan tanto. Cuando Alonso terminó la “carrera más difícil de su vida” también la calificó como la mejor de su vida, y ni siquiera la terminó. Pero consiguió estar a punto de terminarla en muy buena posición porque hasta que se le rompió el motor estaba consiguiendo lo que nadie había logrado hasta ese momento: estar arriba con un coche que comenzó la carrera sin embrague y con solo algunas marchas. Y lo hizo tan bien que no se supo hasta después de la carrera. Viéndole nadie podía imaginar lo que estaba pasando. ¿Le gusta conducir sin embrague? Seguro que no, pero supo disfrutar de ello y demostrar de nuevo lo que vale.

Así que hay una alternativa a cambiar de actividad. Hay una alternativa a darse por vencido ante las dificultades. La alternativa es sacar lo mejor de uno mismo, aprender a disfrutar de lo que se haga, sea lo que sea, sea lo que acabe por tener que ser, y demostrar lo que llevamos dentro.

Con mucha pasión, José ha inventado un negocio; Ángel inventa sabores; Alonso una nueva forma de cambiar de marcha. ¿Qué puedes inventar tu esta semana para destacarte y mejorar tus resultados y habilidades? Sé que mucho. Estamos esperándolo. Pero no estamos quietos, vamos lanzados.