VALOR Y VALOR

Últimamente veo señales.

No me refiero a señales místicas. Tampoco me refiero a los famosos brotes verdes.

Estoy hablando de otro tipo de señales. Señales que dejan los que saben y que cada vez son más abundantes.

Ya sé que “los que saben” es subjetivo. Que cada uno va decidiendo quienes son los que saben según lo que él cree que es saber. Pero aun así, lo que voy encontrando son señales de que cada vez más gente piensa lo mismo que pensamos algunos acerca del valor y lo pone en práctica.

Llevamos muchas semanas leyendo y comentando cómo ha llegado el momento (siempre lo ha sido, pero ahora como tenemos más miedo queremos hacer mejor las cosas) de dar a los clientes antes de pedirles. De buscar las relaciones y las ventas llegarán. De ofrecer a corto y largo plazo apoyo, conocimientos, VALOR, y recoger algo a corto, y más a medio y largo plazo los resultados en forma de ventas y referencias.

Parece que cuando hablamos de ello es una quimera, una utopía, algo que “estaría bien hacer”. Pero nos cuesta ponernos en marcha con ello. Seguimos teniendo la forma tacaña de pensar de “qué gano yo con ello” y la vista que nos falla y sólo nos deja ver la distancia corta.

Pues bien, veo señales. Señales de que algunos sí que están en esa onda. No precisamente aprendices o “mindundis” del mercado. Se trata de gente “grande” que se supone que sabe lo que hace. Ya sé que no siempre lo que hacen los grandes está bien, pero sí que creo que podemos aprender de ellos en muchas ocasiones.

Hace unas semanas explicaba que, por fin, telefónica había encontrado en un diccionario el verdadero significado de la palabra fidelización y se había puesto manos a la obra de dar algo no solicitado, no esperado y no condicionado. Era una señal.

Ahora me llega otra señal de otro grande. El bufete cuatrecasas, uno de los más importantes de España, lleva varias semanas organizando “desayunos de trabajo” a los que te invitan para desayunar gratis y escuchar gratis sus recomendaciones acerca de temas de su especialidad (o sea, legales) en compañía de otras personas a las que conoces y con las que puedes entablar relaciones muy provechosas. ¡O sea, que te invitan a desayunar, y además te asesoran y orientan sobre temas por los que habitualmente te cobrarían por hacer preguntas! Me parece una señal muy interesante, me parece una idea muy inteligente y me parece una gran oportunidad de aprender e imitar.

A la vez que veo esta señal, sigo leyendo cosas que dicen los que ya decían que llegaríamos a la situación actual antes de que llegásemos. Si, había algún “loco” que cuando todo iba bien y cualquiera se compraba un cayenne con el dinero de cualquier banco, decían que iba a pasar lo que está pasando en el momento en el que está pasando.

Leyendo a uno de estos hace unos días, me encontré con una perla que no me ha abandonado en toda la semana.

Analiza por qué en EEUU (la referencia es válida para nosotros) hace 40 años un director general ganaba 20 veces más que un trabajador y ahora son 364 veces más. Explica que entonces las fábricas tenían asegurada la venta de sus productos porque había más demanda que lo que se producía y no hacía tanta falta el director general, comparativamente, como el operario, la mano de obra era mucho más imprescindible que ahora. En cambio en la actualidad, un director general tiene que conseguir resultados, cada vez usando menos personal, con muchísima competencia, y los “operarios” cada vez son menos imprescindibles y más abundantes. Y termina con una frase que es premonición (recordemos que este ha anunciado con éxito unas cuantas cosas) y es señal: “¿Y quién será necesario entonces?, pues el empleado medio que pueda ejercer de CEO cuando se requiera, en un entorno en el que los desperdicios de todo sean prácticamente cero.”

Hemos comentado no hace mucho el concepto de liderazgo 360º, como cualquiera desde cualquier posición en la estructura de la empresa puede ser referencia y modelo; Hemos comentado lo importante que es pensar como vendedor en todas las facetas de la vida; Hemos hablado de ganar, transmitir y aportar valor. Ahora llega esta señal. El que será necesario, o sea valioso, o sea solicitado y buscado y tendrá garantizado un trabajo, es aquel o aquella que pueda ejercer de director general cuando haga falta. Y aprovechándolo todo. Aprovechando las habilidades de todo el mundo. Aprovechando las oportunidades que se presenten. Aprovechando los baches de la vida y del mercado o la economía para crecer y limpiar las kk’s… Aprovechándolo todo. Me encanta.

Así que si ves las señales como las veo yo y las interpretas de la misma manera, estarás pensando ya en ajustes en tu manera de pensar y de actuar que te permitan ser un maestro de la venta autogestionándote y dando, incluso antes de recibir.

Es un momento y una tarea para apasionados de esto. Tú y yo lo somos. ¡Vamos a por ello!