EGOÍSMO+

De lo mejorcito que tienen los periódicos es la contraportada. Casi siempre es alguien que escribe lo que realmente piensa acerca de algún tema, o mejor todavía, una entrevista o comentario acerca de alguien interesante. Suelo comenzar los periódicos por la contraportada. Además, como la mayoría de los anuncios están en el lado derecho, si lees de final a principio, la vista te lleva más fácilmente al lado izquierdo que es donde está el contenido.

Volviendo a la contraportada, esta semana me encontré una interesante. Entrevistan a un médico que comenzó la carrera a los 31, después de hacer todo tipo de trabajos, incluido basurero. Josh Bazell afirma que eso le ha ayudado a valorar más las cosas, incluido su trabajo, que hay en su vida. Dice que cuanto más aprende sobre el cuerpo humano, más importante le parece la mente. Y profundiza un poco en la importancia de la actitud mental para marcar la diferencia. ¿Por qué dos personas en idénticas condiciones físicas atraviesan el desierto, o una enfermedad, y una cae antes que la otra? La ilusión por la vida, la actitud, la pasión, pueden ser la respuesta. Dice también este especialista que por mucho que se intente, la inmortalidad no es posible y que “en lo que hay que concentrarse, en lugar de en alargar la existencia, es en aumentar la intensidad y la calidad de la vida de cada uno. Eso sí que lo decidimos cada uno en cada instante”.

Y aporta su receta: “sea egoísta: haga el bien… y ahorrará mucho en médicos”. “Haga el bien aunque solo sea cruzando palabras amables con todo el mundo, y si puede, ayude con algo más: nada le hará sentirse tan útil ni aumentará tanto su ilusión por vivir y, por ende, su salud”.

¡Vaya, vaya! ¡Qué simple! Parece que más de uno habla de esto. Robin Sharma (a estas alturas ya deberías saber quién es) dice que “cuando ves lo mejor en otros, ellos se sienten seguros de darte más de lo mejor que tienen”.

¿Y qué tiene que ver el egoísmo+ con ver lo bueno en otros y la venta? Supongo que ya has deducido que egoísmo+ es egoísmo positivo. Creo que el ser humano lo hace todo por egoísmo, por obtener un beneficio físico, económico, espiritual, del tipo que sea. Pero también me parece que hay egoísmo+. El tipo de egoísmo que no solo me beneficia a mí y que además no beneficia a nadie a costa de otros.

Los que hemos leído o escuchado a Jeffrey Gitomer, hemos leído bastantes veces una de sus frases favoritas, “la gente no te compra porque le digas como ahorrar dinero, lo que quieren es que les digas cómo ganar más dinero”. Y creo que eso va en la misma línea del egoísmo+.

Veamos pues cuales pueden ser algunas de las aplicaciones concretas de este egoísmo+. El Dr. Josh Bazell ya nos ha dado algunas:

  • Haz el bien. Qué interesante que venga de un médico, y no de un predicador o un místico. Haz el bien… y ahorrarás mucho en médicos.
    • Cruzando palabras amables con todo el mundo. Sueles recibir respuestas similares.
    • Ayudando a alguien desinteresadamente. No sé cuantos estamos familiarizados con el concepto de “un acto de bondad desinteresado con un desconocido que no podrá devolverte el favor”. Para quien no lo esté, o quiera ampliarlo le recomiendo la película “cadena de favores”. Pero de las mejores sensaciones que se pueden experimentar es dar (dinero, tiempo, objetos, etc) a cualquiera que lo necesite, sin relación con uno mismo (si no lo verás nunca más, mejor), sin nada a ganar con ello, sin posibilidades de que te devuelva el favor. No sé si se ganan años de vida, pero es una “medicina” fabulosa para los que tengan dificultad para conciliar el sueño.
    • Compartir con otros. Ilusión. Ideas. Ánimos. Entusiasmo. Pasión.
  • Colaboración gratuita. La semana pasada, Jeffrey Gitomer en su columna lo explicaba muy bien. Así que solo te sugiero que lo leas. Tiene beneficios para el que la recibe (el cliente) y para el que la da. Solo hay que probarlo y disfrutar de los resultados y de la experiencia.
  • Pensar en el cliente y sus necesidades antes que en mí y las mías. Esto es lo que se me antoja más difícil. Cada vez que lo comento con un comercial, constato lo difícil que le resulta a un comercial pensar así. Lo que tienes en la cabeza es tu necesidad de cumplir un cupo de ventas. Diario, semanal, mensual… Y aunque no estés en una empresa que te “presione” para alcanzar un cupo determinado, está lo que tú mismo te marcas como mínimo aceptable. También están tus propias necesidades, lo que necesitas vender. Así que cuando tienes delante al cliente cuesta no pensar en todo eso. Pero resulta que no es lo mejor ni para él ni para ti. Lo que más te beneficiará será pensar primero en lo que él necesita en ese momento, a pesar de que a veces eso implique no realizarle esa venta de forma inmediata a ese cliente. Pero si le demuestras que piensas en él aunque tus intereses inmediatos sean otros, el podrá pensar en ti, ganará confianza en ti y te premiará con sus compras futuras, con referencias, y con su amistad.

Así que parece que de lo que se trata es de pensar primero en hacer el bien, pensar primero en los demás, y eso te va a beneficiar a ti, en el plano de la satisfacción personal y la salud derivada de ello, y también en el plano profesional por el valor que adquirirás para tus clientes y resto de gente que te rodea.

Apliquemos la receta de Josh, seamos apasionadamente egoístas++. Ahorraremos en médicos y ganaremos amigos y clientes.